Todo lo que quiero es….

    Hugh Grant y Drew Barrymore. Cada cual tiene su particular gusto por géneros y artistas. «Tu la letra y yo la música» no es el tipo de película que me apetezca ver todos los días, pero puntualmente…puntualmente sí.

    La letra particularmente me gustó. Y me gustó no por buscar fuera un amor, una persona de la que te «enamores perdidamente» sino porque de alguna manera te invita a reflexionar sobre lo que buscas, y lo que buscas primero lo tienes que tener tú… ya que si quieres algo que tu vida que compartir, ¿como no tenerlo? ¿Cómo compartir aquello que no tienes?

    El mismo título en sí ya es muestra de complicidad: Tú la letra y yo la música.

    Esta es tu parte y esta la mía, pero ambos enfocados en un objetivo común. Conscientes de que vivir en el pasado no es vida, sino recuerdo.

    Y sí, aparece esa persona que no es tu media naranja. Es tu otro yo. Te inspira. No por su presencia sino por lo que su presencia y su ausencia supone. Su presencia supone sacar lo mejor de ti. No por necesidad, no porque le necesites, sino porque te complementa de tal modo que juntos sois el mejor el equipo. Juntos somos el mejor equipo.

    No necesitamos negociar en nuestro día a día… surge espontáneamente. La conversación genera solución. Es inspiración. Es conexión. Es magia si quieres así llamarlo.