Un trío son tres

     

    MP

     

    Releyendo «El Síndrome de MariPili», de Carmen García Ribas, me paré en tres conceptos: estrategia, familia y feminidad.

    Intentaré ser breve…. son más rápidos los pensamientos en cantidad y velocidad que mis dedos al teclear 

    La familia y por defecto nuestro hogar, son las personas más cercanas a nosotros, en quienes podemos confiar pese a todo y quienes nos van a apoyar y ayudar pase lo que pase. (¿No? ¿Qué no es tu caso? …ah…. bueno, permíteme continuar, luego volvemos y matizamos)

    Feminidad, como estereotipo, esa mujer capaz de subirse en unos tacones, lidiar fieramente con el mundo profesional para después bajar al mundo de «las zapatillas» y dulce y amorosamente, hacer frente al quehacer familiar. Eso sí, sin perder un ápice de feminidad, o glamour, o llámalo como más te guste, pero sin dejar de ser lo que se espera que define el hecho de ser mujer (Y digo yo ¿quién dijo lo que se espera de una mujer? O de un hombre….es lo mismo)

    Estrategia….mmmm menudo «palabro» ¿Con qué asocias la estrategia? Probablemente con cualquier área menos la personal. Sin embargo, ser mujer estratega se asocia con ser mujer fría, «mala», manipuladora…No así el hombre estratega o la empresa estratega, que por el contrario, reciben además reconocimiento por su «saber hacer».

    En un principio hice alusión del «ideal» de familia, el cual pocos podemos sentirnos afortunados de vivir y sentir. Cada vez conozco más y más casos en los que dentro de la propia familia, dentro de «la sangre de tu sangre» observamos serias conductas celosas, egoístas, hipócritas, dañinas… ante las que la mayoría de las ocasiones se asumen roles para aceptar con resignación el papel que «nos ha tocado» (perdón…. has elegido) vivir dentro de tu familia.

    Y pensaba yo… ¿Qué pasa con la femenina mujer estratega dentro de la familia?

    Pues que ni es tan femenina como dibuja la sociedad que sea y por el contrario es más estratega en su área personal, profesional y familiar, sin que por ello sea perversa, fría y sin sentimientos. Al contrario. La mujer estratega en la familia negocia, une, acerca posiciones… En tacones o en deportivos. En camisa o en chándal. Con eau de toilette o con eau de parfum. Ella misma. Sí, sí creo, sí pienso que es necesario ser buena estratega en la vida. No en el área profesional, no. En todas y cada una de nuestras áreas.

    Y no, no creo que todos deban de creer ciegamente en la familia por el mero hecho de ser familia. Cada persona carga con su mochila de experiencias. Cada uno a partir de nuestras experiencias de vida somos como somos y nos re-dibujamos si queremos. Si queremos y como queremos. Y si el cambio no sale como teníamos pensado, lo intentas de nuevo. Mientras quieras, mientras tu deseo sea cambiar, siempre encontrarás la manera de hacerlo.

    Así que…concluyendo, tal vez la definición de madre, esposa, estratega y trabajadora (no le sumemos que sea amante del deporte y/o de los estudios    ) pase por un estudio de diseño y arquitectura interior … ¿ O no?