8 claves del liderazgo femenino

    Si bien la mayor parte de los puestos de responsabilidad en la empresa siguen dirigidos por hombres, cada vez más mujeres se sienten capaces de ejercer puestos de dirección y liderazgo. Pese a estar sobradamente preparadas para liderar empresas o equipos desde hace mucho, mucho tiempo, es ahora cuando sentimos la fuerza social en la decisión. ¿Por qué?

    El fomento de la igualdad en la empresa, la creación de una red de directivas, favorecer el emprendimiento y liderazgo empresarial femenino y la innovación tecnológica, el impulso del curriculum vitae anónimo, para evitar los sesgos discriminatorios en los procesos de selección de personal, el programa Empresas por una sociedad libre de violencia de género, la segunda edición de la campaña La liga de la igualdad, para favorecer la corresponsabilidad familiar, los programas de inserción socio-laboral para mujeres en situación de vulnerabilidad, los talleres Diana, para fomentar la elección de carreras tecnológicas entre niñas y jóvenes … son acciones que ya nos van sonando de forma cercana.

     

    Para liderar de forma constructiva es necesario prepararse y prepararse bien. Sin embargo, aún son muchas las mujeres que (incluso de forma inconsciente) toman como referente al hombre para ascender hasta ese puesto ejecutivo o de responsabilidad. ¿El motivo? Son pocas, muy pocas las mujeres que llegan a estos puestos en relación con los hombres, y por eso cuando en nuestro imaginario colectivo buscamos una imagen referente, es la figura masculina la que aparece. Además tendríamos que sumar para completar el significado de la explicación, la influencia del patriarcado y androcentrismo. Que a nosotras nos resulta más complejo que ellos es indiscutible, pero no por capacidad, sino por sociedad. No se trata de preparación profesional, no se trata de preparación académica, no se trata de conocimientos. Se trata de liderar sin remordimientos, sin complejos, de liderar de forma plena. Desde la esencia que nos distingue y diferencia pero que también nos complementa.

    ¿Y como se hace eso?

    ¿Cómo se hace eso de liderar sin el remordimiento de ser una mala madre?

    Fuente de la imagen Club de Malas Madres

     

    Comparto contigo 8 claves que seguro te ayudarán.

    1. Confianza. Confianza en ti y confianza para enfrentar tus propias creencias. Sumergirte en tus propios frenos. En tus propias auto-limitaciones. Surgirán dudas, y es normal. Inevitables y además necesarias para identificar esas áreas a reforzar. Aprende a creer en ti. Aprende a conocer lo que quieres cambiar de ti.
    2. Planificación. Con foco, con objetivos, con análisis pero sin parálisis, planifica.
    3. Determinación. Un conocimiento personal pleno, te permite mantenerte constante y perseverar en tus metas. Sólo así (sumergiéndote en tu propio conocimiento) podrás desafiar los diferentes roles que la sociedad te impone y te invita a asumir.
    4. Constancia. Derivaba de la determinación, la constancia es clave en tu desarrollo profesional. Dejar puertas abiertas no sólo merma energía sino que además te deja un falso y amargo sabor de incapacidad, de no llegar, de no poder … Acaba lo que empieces, y sé constante en el camino que te llevará a tus logros.
    5. Flexibilidad. La determinación y la constancia no son sinónimos de rigidez. Al contrario. Deben ir de la mano de la flexibilidad. En muchas ocasiones para lograr nuestra meta final hacemos pequeños sacrificios, pequeñas renuncias que nos permiten no sólo aprender más sino alcanzar un desarrollo más completo. Aquellas piedras que nos encontramos inesperadamente por el camino nos permiten dar luz a talentos o habilidades dormidas. Sé flexible y permítete saltar esas piedras.
    6. Relativizar. Las dificultades están en nuestro camino, no existe el camino de rosas. Ahora, la interpretación que hagamos de las dificultades está sólo en nuestro interior. Aprende a relativizar para que lo más importante sea realmente lo más importante.
    7. Networking / lobby femenino. Crea una red o forma parte de una red de contactos. Las conexiones, hoy lo sabemos más que nunca, son claves en nuestra vida, tanto profesional como personal. Desarrollar una red de contactos que sean un apoyo y un referente, que nos puedan ayudar, puede marcar la diferencia. Crear o pertenecer a un colectivo con intereses comunes enfocados a influenciar para la mejora del mismo sin duda enriquece, ayuda e impulsa tu desarrollo.
    8. Formación continua. Ser y parecer profesional. No puedes permitirte quedarte obsoleta, no te permitas desconectar de tu profesionalidad. Actualiza tu formación, en la medida de lo posible, de forma cómoda, siempre en modo ON.

    Y hasta aquí las 8 claves que te pueden ayudar a liderar desde tu propia esencia. Si quieres desarrollar tu liderazgo te invitamos a la próxima actividad que desde LabCity hemos organizado para ti.

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    Fuente de la imagen Mujeres Femeninas

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