20 de marzo, día de la Felicidad

    Desde 2013 celebramos el Día Internacional de la Felicidad. No es baladí que éste sea un objetivo que estableció la ONU en 2012 sin embargo ni siquiera las esferas consumistas  han hecho eco de este día. Mucho nos queda por recorrer para entender lo importante que es la felicidad y el bienestar en nuestra vida.

    Si me acompañas haremos un breve recorrido por los efectos secundarios de la felicidad en nuestro trabajo, más allá de una sonrisa auténtica.

    ¿Vamos?

     

    «Todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felizmente», afirmaba Séneca

    ¿Pero qué es exactamente eso de la felicidad (además de ser una constante en la historia de la humanidad)? Desde la psicología la felicidad es un estado emocional positivo, un sentimiento de plenitud, bienestar y satisfacción.

    Fíjate …

    “¿Estás triste”?

    “¿Estás content@”?

    ¿”Estás bien”?

    ¿”Eres feliz”?

     

    Entendemos en general la felicidad como un estado continuado más que como una emoción (si quieres profundizar un poquito en las emociones te dejo este link, basado en una famosa película que si no has visto te recomiendo).

    ¿Hay algo de genético en la felicidad? Bueno… parece ser que sí, si bien hay posiciones… yo te aseguro que lo que la genética propone el ambiente lo dispone (o no). Es decir, sí es cierto que existe predisposición genética a ver el lado positivo pero (y esto es lo más importante) es una actitud entrenable. Si somos conscientes de la importancia que tiene, dedicaremos un poco de tiempo para ver el lado positivo desde una realidad consciente.

    Tiene mucho que ver el tipo de relaciones que establecemos en nuestra vida, si son de apego seguro  o apego inseguro (dependientes). Mientras que el primer tipo de relaciones nos generan seguridad y motivación, el segundo patrón dibuja perfiles indecisos, dependientes y con necesidad de continua aprobación.

    ¿Te identificas en apego seguro o inseguro…?

    Seguimos avanzando …

    Ya sabemos un poco mejor qué es la felicidad y que aunque puede tener intensidad genética, no es determinante. Ahora bien, ¿a mi vida diaria…qué?

    Coge papel y boli y anota aquello que te haga feliz.

    ¿Observas algo?

    Frecuentemente se esconde tras esa felicidad un logro de competencias, un sentimiento de capacidad, de autoeficacia. Hubo un reto que alcanzaste. Hubo probablemente una alineación de valores con conductas y logros.

    Y aquí empieza a converger tu trabajo y tu felicidad 

    Imagen del libro “La empresa más feliz del mundo” (David Tomas)

    Cuando el desempeño de tu trabajo implica retos alineados con tus valores personales, tu esfuerzo te hace sentir capaz, tu logro (y tu deseo de alcanzarlo) aumenta tu creatividad y haces con toda tu alma aquello que haces, por tanto, el resultado es excelente.

    Cuando hacemos nuestro trabajo con entusiasmo, con ilusión, con un para qué los resultados cambian radicalmente. Si quieres leer a un experto en el tema, aquí puedes hacerlo.

    ¿Como crees ahora que es de importante la felicidad en tu trabajo?

    Dada la amplitud y densidad del tema (son múltiples los factores que influyen en la felicidad y bienestar) los iré fragmentando para hacer más sencilla la lectura 😉

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