EDUCACION SOCIO-EMOCIONAL

Desarrollar competencias sociales y emocionales nos ofrece la posibilidad de que cada de nuestras decisiones tenga más probabilidad de éxito. La educación socioemocional responde a las necesidades sociales que no están suficientemente atendidas en las tareas académicas ordinarias: ansiedad, estrés, conductas violentas, comportamientos de riesgo, depresión, adicciones, consumo de drogas, etc..

Desarrollar nuestra educación socioemocional conduce a  mejorar la salud, la capacidad de aprendizaje y se es más feliz. Y no sólo hemos de restringirnos a la adquisición de un mayor bienestar personal y social (que también es imprescindible) sino que, además, determinadas competencias emocionales como el autocontrol predicen mejor el rendimiento académico que el cociente intelectual (Duckworth y Seligman, 2005). Su enfoque es preparar a las personas para afrontar los retos de su vida con mayores probabilidades de éxito.

La Educación Socioemocional nos ayuda a conocernos mejor y, gracias a ello, todas nuestras aptitudes y habilidades se ven mejoradas y potenciadas. El primer paso para desarrollar nuestro potencial pasa por descubrinos a nosotros mismos y saber qué somos capaces de conseguir con nuestro trabajo. Con la Educación Socioemocional ganamos….

  • Mayor autoconciencia: nos permite reconocer nuestras propias emociones y sentimientos.
  • Mayor regulación emocional: hay que saber gestionar las emociones, no erradicarlas.
  • Desarrollo de la empatía: hay que aprender a ponerse en la piel de los demás.
  • Mejora de habilidades sociales: nos permiten aprender a relacionarnos con los demás.
  • Mejora de habilidades para la vida: nos sirven para afrontar los retos que nos plantea la vida cotidiana y construyen nuestro bienestar personal y social.